Cambia el jabón.


Uno de los remedios que utilizamos anteriormente para eliminar los granos causados por pieles grasas, es el jabón de azufre (ENLACE). Un jabón que era tan potente que no se aconsejaba utilizar más de dos veces por semana. Y es que en general, los jabones suelen resecar mucho la piel pero claro, para evitar que salgan granos y que empeoren, debemos tener bien limpia la piel. Por eso, os proponemos que os lavéis la cara con  agua y sal.

A diferencia de agua y jabón, el agua y sal reseca menos nuestra piel. Además la sal que no se haya disuelto actúa como exfoliante y elimina muy bien la grasa de la cara. Para sacarle mayor provecho, el agua debe estar tibia.

Ya verás que haciendo estos lavados de cara un par de veces al día, no salen tantos granitos.